Ubicada en una ladera con vistas privilegiadas, se posa sobre el terreno como una secuencia de volúmenes cuidadosamente dispuestos para minimizar el impacto visual y físico. Su diseño permite que los límites entre el interior y el exterior se diluyan, ofreciendo una experiencia inmersiva con la naturaleza circundante. La ubicación estratégica del proyecto no solo maximiza las visuales, sino que también responde a factores climáticos, como la orientación para optimizar la iluminación natural y la ventilación cruzada, reduciendo la dependencia de sistemas artificiales de climatización.










